Los ojos no ven lo que el cerebro desconoce

No descuides lo que te ha costado trabajo !

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lunes, 19 de diciembre de 2011

Ella... (2/2)

     El hombre de familia de gesto adusto y aparentemente indiferente a la actividad de las mujeres se limitaba a observar sentado desde una esquina, cerca de una ventana que apenas iluminaba la mitad de su faz, pero por dentro el corazón le latía  a mil por hora igual que a la experimentada anciana que ya se apuraba a colocar la ropa de cama adicional, sus prisas chocaban con la lentitud de sus pasos y eso la empezaba a molestar de meses, pero no había tiempo para dolores propios, pronto llegaría Francisca preparada y si había suerte, con el proceso un poco adelantado, situación que evidentemente disminuiría el esfuerzo físico de la anciana y sus asistentes, a  lo lejos ya se miraban las luces de las que acompañaban a la esperada visita que presas de la precoz noche tuvieron que echar mano de sus lámparas de mano, el ajetreo empeoró pero con precisión prudente, los baldes iban y venían de fuera hacia adentro, no pasaron muchos minutos cuando el ladrido de los perros que circundaban la casa anunció la apresurada llegada, la puerta de poco menos de dos metros, se abrió de un solo golpe y Francisca fue recibida por las tres hijas más pequeñas que rápidamente la acompañaron a la habitación, la recostaron y  la dejaron a cargo de sus hermanas mayores, Ella le observó detalladamente, le miró los ojos profundamente, le tomó la mano, y le examinó el abultado vientre, cuya forma ovalada de bordes menores superior e inferior indicaban, sin duda, para la anciana el tipo de procedimiento a seguir, aduciendo una dificultad menor, con delicadeza colocó su maltratada mano sobre la parte inferior del vientre y así la mantuvo durante un par de minutos, después de su riguroso examen lanzó una mirada a la hija más cercana y con un simple gesto indico que debían seguir con prontitud en la asistencia inmediata, apuradamente las tres se pusieron de acuerdo destinando tareas precisas para cada quien, la vieja mujer ayudó a Francisca a colocarse un tercio hacia abajo de la cama, con las piernas sobresaliendo del borde, y flexionadas intencionadamente por comodidad y necesidad natural aprendida, con destreza fue cubierta con los trozos pequeños de trapo que alcanzaban a cubrir desde la cintura hasta la parte media de las piernas que previamente habían sido aseadas con abundante jabón y agua limpia, mientras que una de las hijas colocaba, con un trapo húmedo, la preparación de hierbas, sobre el vientre en suaves movimientos circulares en sentido de las manecillas del reloj, otra de las hijas se encontraba a la cabecera, sosteniendo la cabeza de Francisca entre sus piernas y alisándole el cabello con un poco de la misma preparación, mientras que madre e hija grande, trabajan simultáneamente.

     Un quejido intenso y convulso acompañado de los hábiles movimientos de Ella, iniciaban el procedimiento muchas otras veces practicado, Francisca cada vez más agitada emitía sonidos y quejidos con una discreción cultural cada dos o tres minutos, y con cada quejido las facciones de la cara se congestionaban en una mueca de dolor y esperanza, las manos húmedas como la frente y ¿qué decir de las piernas? que con un fino tremor luchaban por mantenerse en la posición original, la cansada y anciana mujer mantenía la calma con estoicismo, sus manos, muchas veces utilizadas en labores más pesadas, en este momento se manejaban como perfectos instrumentos finos, con una mano sosteniendo otro trozo de tela se aprestaba a limpiar constantemente las áreas anatómicas que estarían en actividad durante el, ya avanzado proceso de la vida incipiente, un sonido emitido por Francisca que pudiera pasar por grito, alertó aún más a las hijas presentes, quienes ansiosamente miraban el trabajo de su madre, las manos hacían lo preciso, ayudaron a contener la abrupta salida de la cabeza del pequeño ser, con movimientos automatizados la giró a la derecha en sentido tangencial y traccionó gentilmente hacia abajo el cuello del infante logrando la salida del hombro y la mano, mismo procedimiento para el otro hombro y la otra mano, sujeto firmemente del cuerpo y mantuvo una tracción firme y cuidadosa hasta extraer la pelvis y las piernas, que con habilidad felina sujeto con la otra mano, y suspendió al niño de cabeza, permitiendo ligar el cordón umbilical con el par de pequeñas cintas blancas que estaba en la silla aledaña, una vez ligado, lo cortó con el instrumento afilado, entregó al hijo a la mayor quien lo revisó de cabeza a pies en busca de aberraciones o deformidades de las cuales tener cuidado, pero en esa ocasión todo estaba perfecto, el niño lloraba intensamente asustado, con frío y con la incertidumbre de saberse ajeno y desconocido, Ella continuó atendiendo a Francisca pues la situación no había terminado ya, faltaba el alumbramiento, la expulsión de la fuente de vida, simplemente esperó cerca de 15 minutos vigilando el estado de la muchacha tendida en la cama, agitada, cansada y muy satisfecha, un gesto menos agresivo fue el indicio del último acontecimiento, la placenta fue revisada por la anciana, la acercó a su nariz, la observó y finalmente la colocó en una bolsa de tela que posteriormente sería enterrada en un terreno destinado para tal efecto, la hija con la mano en el vientre continuaba ungiendo la esencia, con un claro gesto de alivio.

     Francisca fue asistida toda la noche sin descanso, procurando que bebiera muchos líquidos, bebidas preparadas especialmente para una pronta recuperación, le permitían dormir justo lo necesario para poder alimentar al recién nacido por primera vez después del parto, momento en el cual, la anciana, siendo la de mayor edad de la casa, le colocó, uno de los anillos de metal grabados, en el dedo medio del índice de la mano derecha, y a su vez Francisca le colocó el otro anillo en el dedo índice derecho a su madrina, por compromiso moral y emocional durante siete días y siete noches las dos estaban sujetas a mantener el anillo puesto como prueba de un compromiso, la señora anciana cuidaría de su ahijada todo el tiempo, incluso más que su propia madre, la asistiría, le brindaría los cuidados necesarios a ella y al pequeño, era un compromiso casi de sangre, un compromiso de algo más que las palabras, un compromiso eterno y de complicidad con la vida.

     Al cumplirse los siete días, cuando ya el vientre de Francisca había tomado su forma habitual y el recién nacido superado el proceso de adaptación, se reunieron de nuevo las seis hijas con la madre y ayudaron a darle el primer baño de hierbas al pequeño, junto con esto terminaba el compromiso, y el anillo era devuelto a la anciana, quien después de limpiarlo durante media noche, lo guardaba y alistaba para el siguiente evento.

     Ella murió algunos años después, cuando ya no le sobraban mas fuerzas que las necesarias y un resfriado mal cuidado la extinguió de la forma menos dolorosa, le sofoco la respiración lenta y pausadamente, sin mas temor, la experiencia no murió con ella, pues la tercera de sus hijas había mostrado un fuerte interés por la misma actividad de su madre e incluso ya tenía a más de una docena de mujeres encintas a su cuidado, la madre había muerto dejando un llanto de agradecimiento a la tierra que la vio, cientos de veces, traer con sus manos a la vida misma encarnada en piel, que en veces respiraba sudor salado de trabajo y otras tantas, al ser del vientre que al fecundarse daba comienzo al nuevo ciclo de la vida.

Ella ...(1/2)

    
     La vida llega de maneras extrañas y con propósitos ajenos a los inicialmente percibidos, la vida se abre camino en terrenos misteriosos y con manos divinas en todos los casos.

     Ella es una mujer anciana de 68 ó 70 años, no lo sabe, ni lo sabrá nadie con certeza, ni su familiar más cercano, pues cuando nació las prioridades colocaban al registro del nuevo integrante, en un lugar muy por debajo, antes estaban cosas como el trabajo por jornada para conseguir un salario miserable que pudiera ayudar a mal comer para alimentar o intentar hacerlo a los varios integrantes de aquella familia que no contó con la suerte de nacer en  un lugar cercano a la justicia social.

     Tiene un nombre y una personalidad, forjados ambos por los años que han pasado y están por suceder, por las experiencias cotidianas de enfrentarse a una vida insufrible, determinada con arbitrariedad, sin tener la oportunidad si quiera de comprender que existía algo más allá de lo que su ignorancia e ingenuidad le permitían ver, la educación, al menos en institución, no fue una opción, lo que sabe, lo aprendió de la abundante herencia de sus hermanos mayores, sus padres y sus abuelos, la forma de comportarse, de vestir sin más adornos que el color bronce de la piel y con suerte unas mejillas rosadas que con el tiempo el sol quemaba y tornaba obscuras sin queja, cocinar era un arte pobremente valorado pero disfrutado por todos, diario, muy temprano antes del primer canto del gallo, se levantaba antes que todos para poder juntar leña de maderos viejos o abandonados y así poder alimentar al fogón que serviría para calentar y preparar los alimentos que amorosamente preparó toda la vida para sus seis hijas y su esposo que ya entrado en años acudía de vez en cuando a la milpa y al corte en temporada para poder seguir aportando su trabajo a su amada familia.

     Desde muy joven mostró el interés por los mismos gustos que su abuela Dominga, y esa tarde - noche tenía nuevamente la oportunidad de poner en práctica esos conocimientos, aquella mañana había transcurrido sin mayores complicaciones, se levantó, juntó leña y en un instante el desayuno estaba listo y servido, a medio día tuvo la visita de su ahijada Francisca para notificarle que una espera más había llegado a su etapa final, se pusieron de acuerdo en la hora del mismo día para verse de nuevo y realizar el ritual con el que la vida es recibida, ya por la tarde la gentil anciana preparó lo necesario, en el cuarto más limpio de la casa el cual estaba al fondo y un poco a la derecha, al lado de la habitación de las hijas más pequeños, era una casa limpia y se podría decir que hasta con cierto orden disimulado, el paso del tiempo dejaba su huella en cada pared y en cada recuerdo de aquel pequeño y acogedor lugar, un hueco en la pared hacía las veces de marco de una puerta jamás colocada, en su lugar una cortina de flores amarillas que no llegaba hasta el suelo cubría el cuarto donde había acomodado un par de sillas que sirvieran de mesas o charolas para el material necesario así como las blancas sábanas guardadas para el evento, que bellamente dobladas y pulcras, colocó sobre una de las sillas, un balde de agua igual blanco se encontraba al lado de la cama, y al lado también de la otra silla que sostenía una serie de objetos que se utilizarían para fines distintos para los que fueron creados, pero invaluables y necesarios para lo programado, las ventanas de marco azul se encontraban perfectamente cerradas con un pedazo de madera para evitar que el viento que por aquella parte de la sierra era bastante generoso, las abriera y pusiera en riesgo la salud de Francisca.

     La hija más grande otrora ama de casa y en esos momentos asistente de su cansada madre le acercó otro balde de aluminio que contenía agua recién hervida, sujetada por las asas con un fragmento de tela insuficiente, que ofrecía quemaduras a las manos de una hija mayor, tan acostumbrada que ya rara vez se quejaba de ello, vació parcialmente el contenido en el balde blanco al lado de la cama y lo mezclo con una preparación a base de tres tipos diferentes de hierbas con propiedades específicas que se activan con el agua caliente, emanando olores un tanto dulces y etéreos, la preparación estaba tibia y mezclada con el agua hirviente se lograba una preparación de temperatura un poco más que cálida, en la silla de los utensilios se encontraban un aparato de hoja aguda de apenas 10 centímetros de longitud contando el mango de madera bruscamente tallados, un par de toallas muy limpias, otro par de cintas blancas y muy delgadas que se usarían como ligaduras, tres trozos de tela más pequeños que los que se encontraban en la otra silla, colocados con estrategia anticipada, dos metales redondeados del tamaño de una argolla o un anillo, maltratados pero aun con una bella grabación que se miraba de una nostalgia profunda;  La cama se encontraba en el centro de aquella pequeña habitación, al pie de la ventana, y aunque tenía ya todos los años, era una cama confiable, las sábanas azules contrastaban un poco en el ambiente que ya se dejaba ver obscuro pues la tarde caía y la luz que se colaba por la ventana comenzaba a ser insuficiente, el foco de luz amarillenta instalado "temporalmente" mediante alambres y clavos mal colocados pero funcionales le daban un aspecto mas bien de serenidad al lugar, las otras hijas se encontraban apuradas calentando más agua y manteniendo vivas las brazas que permitían dicho propósito, algunas traían el agua del contenedor de agua o pileta en recipientes de aluminio, las otras atizaban el fogón que para el efecto se usaba dentro de la casa, pero en el lugar de mayor ventilación, la cual se valía de una pequeña ventana rectangular colocada cercana al techo y que permitía el escape de los vapores y el humo que se iba formando.

    

martes, 1 de noviembre de 2011

Existe un lugar ...

     Existe un lugar en donde los muertos pueden hablar, es un lugar sin tiempo ni esperas eternas, un lugar lleno de vida, rodeado de grandes árboles y vistosas flores de colores, ahí la paz se respira a cada minuto, el aire es limpio y reparador, la vida pasa lenta y corta a una vez, y en ese lugar lleno de vida la muerte parece esperar el momento propicio para charlar.

     Los seres que habitan aquí son libres, no viven colgados de afanosos laureles, ni estratos sociales, no se preocupan de las nimiedades de las que los vivos nos ocupamos, ellos simplemente se dedican a morir sin querella, no tienen ni sienten la necesidad de llorar pues no comprenden la tristeza pues ya están muertos y que mas da, tampoco conocen los egos o las etiquetas porque en este lugar todos son iguales, hay por ejemplo empresarios, carniceros, doctores, abogados, comerciantes y ninguno mejor que otro, aquí perecen las ideas y permanecen las ideologías.

     Las charlas entabladas a la luz de esta muerte se vuelven épicas defensas de la opinión propia y objetiva, contra la contundente precisión de otras palabras tan subjetivas como convincentes por la estructura de su lógica, el razonamiento parece un inútil espectador, el sentido común se pierde y se disfraza de supuestos que no sucederán jamás, hay risas vistiendo el tono, alegría que se desborda sin mancha y acompañada de sones que expresan la más bella fiesta que en la vida o en la muerte se haya celebrado, las palabras toman parte y enmudecen a los sabios, nadie triunfa sobre nadie y viceversa, no hay verdad, no hay mentira, en esta tierra todo se vuelve vida incluso la muerte.


lunes, 17 de octubre de 2011

Sabiduría ...

Hoy me desperté con el ánimo encendido, con la curiosidad infantil que precede a un día entero de descubrimientos en lugares impronunciables de posibilidades tantas como mañanas inesperadas con cuerpos desconocidos.

Me desperté bañado en nostalgia de esa que embellece el alma y afirma el pensamiento y sus recuerdos, una nostalgia tal que mis labios se esfuerzan por callar, dolorosa cual debe ser y tan entrañable como las cuerdas de ese violín que llora en una tarde de veranos pasados.

“Sé tan grande en acciones como lo eres en pensamiento” escribió alguna vez un personaje famoso, las ideas dejan de serlo y se pervierten en actos comunes, pero trascendentales, en aspectos tan profundamente inciertos que estimulan y reclaman una fe tan fiel como la mirada de un amante a su pecado desnudo y perfecto.

Una mirada ajena a tu propia existencia, una pasada superflua a la vida mínima que llevas, y sin afán de falso negativismo he de decir que me considero un afortunado de la vida y sus bellezas lentas y egoístas, siempre he pensado que soy un consentido de ella, como un hijo malcriado al que hay que ayudar siempre y omitir sus faltas y agradecimiento eterno es  lo único que puedo expresar, sin embargo esta forma anti existencialista que tenemos y solemos pasar por alto está llena de pequeños despertares que nos invitan al autodescubrimiento y nos ofrecen una visión, en la mejor perspectiva, de nuestras propias decisiones.

Todo como ejemplo de un descubrimiento compartido e ignorado a la vez, las risas groseras de una broma no entendida, el mar gritando algo de compañía, las miradas obsesivas de preguntas cuyas respuestas conoces, viniendo a ti, impacientes, tardías y reales.

La revolución mental que sucede no es tan intensa como sus consecuencias, “reparadora” suelo llamarla, te muestras confiado y absurdo pero sin pesar, así tal cual pertenecías al inicio de la historia o incluso de la prehistoria, un orgullo ancestral entendido sin acentos ni comas, sin puntos finales, todo es garantía de algo mejor o de menos diferente, ganancia de inmensos ratos de breve bienestar que a la postre se muestran abiertamente como el verdadero entendimiento de eso que pudiera llamarse felicidad.


miércoles, 31 de agosto de 2011

La historia de una piedra ...

     Había una vez en una enorme y bella montaña que se encontraba en la colina mas lejana de un pensamiento no sucedido, en esa montaña, como en muchas había cientos de árboles con grandes copas imperiales, majestuosas y con el cinismo tal de ocultar parcialmente el sol, el aire era mucho más fresco ahí y precisamente ahí dentro de un claro del bosque inicia nuestra historia, esta historia tiene como protagonista una piedra, sí, una piedra como todos las conocemos, esta piedra no tenía ningún nombre en particular, simplemente era una piedra, pero nada común y mucho menos corriente, la piedra era mediana, un poco robusta pero nada que no afectará su imponente anatomía, a la piedra le gustaba sentirse arropada por el viento de aquella colina, miraba en ocasiones con asombro y en otras con un fastidio disimulado, los llanos, las praderas que a lo lejos se confundían entre si para formar una enorme y verde cama de pastizales, el viento formando cuerpos rechonchos y esbeltos que se soltaban y se perdían en miles de nubes, su mirada firme y poderosa, conociendo su fortaleza y perfección.

     A la piedra no es que le parecieran menores las demás cosas de la tierra, o al menos de las que ella podía reconocer por cercanía, simplemente las consideraba casuales compañeros,  así pues la piedra no tenía envidia, no envidiaba la altura del árbol porque recordaba que en otoño todas esas hermosas hojas que adornaban su copa , se desprendían sin vida y caían y eran olvidadas cuando el viento las hacía inmortales en sus brazos, entonces no extrañaba esa triste e inevitable parte de la vida del árbol, del viento nunca envidio su libertad, su frescura, pues así tan irreverente como indiferente a la vista, era invisible y por tal condición de credibilidad dudosa y eso para nada parecía causar un sentimiento de anhelo y mucho menos envidia por menos disimulada, digamos entonces que la piedra se sabía y reconocía perfecta, con ciertas grietas menores que con el paso del tiempo la vida le propinó, pero aún así el sentimiento que la poseía con cierta y bastante frecuencia era el de el orgullo de ser una piedra.

     Cierta tarde la piedra se encontraba como siempre disfrutando de la compañía y canto del viento cuando de reojo pareció ver algo que llamó poderosamente su atención; Allá por debajo del risco y aun un poco más abajo junto a una verde conjunción de árboles, un brillo extraño le lastimo temporalmente el rabillo del ojo, cuando aclaró la visión se encontró admirando un pequeño y cristalino lago, era un lago tranquilo, con una orilla cubierta de verdes y dorados infinitos y aleatoriamente crecidos pastos de colores vastos, todo pareció tan hermoso, tan sutilmente bello, como un sueño, si es que acaso la piedra pudiera soñar, y fue entonces como la piedra grande, la piedra orgullosa, empezó a sentir algo nuevo, una emoción, ciertamente no grata pero inevitable en si, la piedra empezó a desear estar cerca de ese lugar, estar ahí y al menos tocar la brisa de aquel lago cristalino, ese sentimiento la acompañaba días y noches ruidosas de selva, pero inteligente como ella sola, la piedra no quiso compararse, al menos en emociones, con sus demás compañeros y vecinos de tantos años, entonces en lugar de anhelar, en lugar de desear y envidiar aquel bello paraje, decidió seguir su "sueño" e ir hasta allá, aun no tenía idea de como podría lograr tal hazaña, sin embargo repasó una a una las enseñanzas que la vida y la convivencia con sus compañeros le habían otorgado, esperando encontrar alguna respuesta, como un rayo, electrizante y atemorizante recordó, cómo,  en alguna ocasión una compañera roca que estuvo por muy poco tiempo, se aproximó tanto a la orilla del risco que salió proyectada al vacío y nunca más se supo de ella, y fue así que se le ocurrió la idea de moverse con la tempestad, así entonces cuando el viento apuraba su paso y aumentaba su fuerza, la piedra se iba aproximando, un poco cada vez más, a la orilla del risco, pasaron días, semanas incluso meses, pero la voluntad de la piedra era tan férrea tanto como su propia naturaleza, cierto día de Agosto la piedra estaba tan cerca del risco que podía balancearse, pero para su pesar aún había un poco de tierra de por medio, así que por más que lo intentaba, no lograba lanzarse a sus deseos, era un día apacible, no parecía haber indicios de una ventisca, la piedra absorta en sus pensamientos y distraída, cuenta no se dio de una ráfaga proveniente de la otra parte del mundo, el viento la golpeo salvajemente, el golpe fue el mas brutalmente recibido en toda su vida, y así fue que se encontró proyectada hacía el vacío, inesperada y totalmente adolorida, sin tiempo de pensar, aun cuando su decisión no se refutaba, pero hoy no hubo opción, caía en el vació por una eternidad que le lastimaba la vida, no tomó un tiempo definido pero el trayecto se detuvo tan bruscamente como el golpe inicial, la piedra inquebrantable, la piedra dura, la piedra de voluntad intacta, se conoció herida, lastimada ... profundamente lastimada.

     Pasó algún tiempo para que la piedra pudiera recuperarse de aquella sorpresa de la vida, de aquel golpe que la aniquiló junto a su memoria y sus ganas de continuar viviendo, el proceso fue lento y bastante doloroso, pero como el tiempo lo cura todo, la piedra sanó, la piedra regresó a ser la piedra fuerte y orgullosa, y por un instante se conformó con su nueva morada, ahora miraba al cielo, encontrándose con sus pasados compañeros, tristes como siempre y tan altos que a duras penas alcanzaba a distinguirlos uno de otro, y entonces la piedra pensó que era mejor estar abajo, las inclemencias del clima seguramente serían menores y eso le prolongaría su inconsciente existencia, entonces pues, la piedra se encontraba nuevamente feliz, conociendo su nuevo hogar y a sus nuevos acompañantes de lo que la ella solía llamar su "viaje de vida" .

     No paso demasiado para que la piedra volviera a estar un poco hastiada de su mundo, se pasaba los días mirando sin mirar, conociendo lo ya mil veces conocido, cuando aquel recuerdo le punzó en la memoria, como si un destello intenso y blanco le perforara el cerebro, recordó aquel lago cristalino tan apacible, lo recordó y lloró por haber olvidado ese asunto tan importante, y dirigió su vista en dirección hacia donde reconocía haber visto "el sueño" y así como lo hizo en la parte más alta de la última montaña de la colina, se dejó arrastrar por el viento, pero por obvias razones geográficas el viento suele ser bastante caprichoso, astuto y en ciertas ocasiones hasta cruel, debido a esto, la piedra espero y espero, algunos dicen que cientos de años y los mas informados dicen que más de mil años esperó y esperó...

     Cuando ya la piedra se encontraba desgastada y algo cansada, cuando nuevamente la memoria amenazaba con fallarle y el sueño a diluirse, una noche imposiblemente callada una brisa que apenas podía mover una hoja, le dejó ver por un momento el lugar en donde se encontraba, despertó como de un profundo sueño y agudizando la visión comenzó a recorrer el lugar desde un árbol al otro, desde otra piedra hasta el amarillo y dorado de los vastos pastizales, pero siendo objetiva como siempre lo había sido, la piedra decidió esperar a la mañana para corroborar su ya muy atinada conclusión, no pasaron más de dos segundos para que inmediato al sol la visión de la piedra recorría nuevamente el obscuro lugar de la noche previa y con un dejo simulado de asombro comprobó que su conclusión era correcta, se encontraba en el lago cristalino, y la piedra tuvo una mueca, algo así como una sonrisa dicen los que la conocieron, también dicen que la piedra se sintió feliz, perteneciente de ese lugar tan solemne, era su propio paraíso, toda era armonía y luces de colores y por un tiempo todo estuvo bien.

     Una tarde de un Abril que preferiría a mi memoria ocultar, sucedió que la piedra se encontraba angustiada, ansiosa, parecía haber perdido la tranquilidad que con tanto esfuerzo había logrado, y se preguntaba una y otra vez que sucedía? porqué se había disuelto la calma de repente? fue entonces que pensó que el lago tendría algo que ver en ello y decidió preguntárselo directamente, así que aplicó su mas firme mirada y antes de emitir cualquier sonido la piedra observó nuevamente algo irreal que le reclamó una atención absoluta, encontró un reflejo dentro del lago que parecía, si no es que era su propia imagen desteñida de tiempo, pero no se reconocía en ella,  se asustó inicialmente, pero al acostumbrarse a esa rara compañía bizarra el miedo se diluyó en curiosidad y la curiosidad en necesidad de explicación, quién era ese extraño personaje inmóvil y misteriosos que solo imitaba cada intención de la piedra? enojada y confundida la piedra decidió cual su carácter manda, hacer algo al respecto, intento confrontarla.. 

     El mundo como lo conocía había cambiado de nuevo, en un breve instante su cuerpo inerte e indefenso cayó apesumbrado en el lago, la otra imagen se había desvanecido, la imagen misteriosa de su propia existencia,  y la piedra iba descendiendo infinitamente a un fondo que nunca llegaba, no se cuantos años piedra pasaron, pero les puedo decir que cuando la piedra tocó el fondo esta historia estaría llegando a su fin, y entonces la piedra dura, la piedra eterna, la piedra orgullosa despertó junto a miles de piedras más, todas similares a ella,   y se dio cuenta que estaría confinada a ver lo que restaba de la vida, a través de un velo cristalino, tranquilo y de amarillos y dorados pastizales, rodeados por una bella colina cuya mayor perfección natural se encontraba en una enorme y limpia montaña que respiraba un aire eterno de silbidos azules que a las copas de enormes árboles parecían mecer y acariciar.


lunes, 29 de agosto de 2011

Tu silencio y lo que callas...

       Siempre has estado aquí, pensando en fantasías auto creadas, en falacias, cosas sin suceder ni por error ni por inevitabilidad, estas aquí sin importar lo que pueda pasar, sin cobrar factura ni pedir perdón, existes aquí por el simple hecho de así desearlo desde hace no sé cuanto tiempo, eres una persona pero apenas se puede distinguir tu naturaleza dañada, lastimada, tus carencias aunque evidentes aun te tomas la incómoda molestia de ocultarlas sólo para parecer más normal.

       Pero en tu vida hay una historia que no recuerdas, una historia que te ha dejado la enseñanza inútil de esperar siempre algo de alguien, de tener la esperanza al límite e incluso ir más allá, defecto o virtud? eso como todo, es bastante relativo, incansable como sólo tu podrías, fiel, leal, paciente, esa paciencia que la has llevado al límite de lo posible, has tolerado lluvias ácidas de reclamos y reproches sin palabras pero igual de dolorosas, has soportado el más incandescente sol que quema y hiere, que cura y mata, mientras tu voluntad forjada en algo más que simples emociones, esa voluntad inquebrantable que tantas veces te ha recordado lo absurdo pero necesario que eres, es la única herramienta en tu desesperada vida que te invita a continuar, aún sin alguna razón ,aún cuando todos después de fallar huyen.

       No podría llamarlo amor, primero porque para mí es difícil hablar de ello por razones que omito con todo gesto de franqueza que mereces, y en segundo lugar porque creo que tampoco puedes hablar mucho del tema, en realidad no he conocido a otro motivo de sospechas mal disimuladas, alguna lágrima desconocida nunca ví, todo era para mi, para un sueño imposible, para una realidad ni siquiera parte de una posibilidad remota, pero a ti no te importaba la más mínima sospecha, no la escuchabas, la omitías, convenciéndote de vez en vez que todo estaría bien, algo ilógico en todo esto y sin embargo sucedió.

jueves, 4 de agosto de 2011

En el viento !

      Ausente, exhorto de mis pensamientos, ideas vagas naciendo como si fueran una madeja de hilo, pensamientos limpios y directos, imágenes  tantas como horas de vuelo, desprendiéndome de tu seno, de tu sabia inteligencia natural, tu necesaria existencia, tan ligada a mí como la vida en sí.

      Te suelto y quedo presa del azaroso andar del viento que me acaricia y me golpea constantemente, me invita a formar figuras tan extrañas como mis pensamientos hacia nada, flotando libremente en el sin fin del tiempo, sin prisas ni dudas, sin nostalgia ni recuerdos, aquí voy yo, sin rumbo fijo pero con la voluntad intacta.

      La altura es sorprendente, inexplicable, una sensación de omnipresencia nunca antes sentida, puedo ver todo y a todos, un momento que permanecerá en mi memoria como si fuera eterno, infinito, un instante que dura sólo eso ... un instante pero en ese instante existo y permanezco.

      Sigo la caprichosa trayectoria que me marca un destino indefinido pero tan cierto como el tiempo, tan brutal como la realidad tácita de una existencia imperfecta de naturalezas irreales. No pienso, no me atrevo a romper esta armonía pretenciosa y orgullosa.

      Las cosas suceden, la vida es un absurdo necesario, y como toda vida, existe una contra parte, un final, una parada inevitable, una bajada entendida como evidente, obviedades tantas como elementos forman una historia que se conoce impenetrable, inalterable, inescrutable.

      El descenso es suave, delicado, tranquilo y aniquilador, de repente todo se torna rápido y abrupto, inesperado, inevitable, la caída es inminente, los brazos del viento no me sujetan más, me liberan para sufrir mi propia suerte, mi propia anécdota final, mi muerte sempiterna, mi vulnerabilidad exquisita. Y me descubro ante un presente sin futuro, mis alas tan cansadas como su propia irrealidad, siempre viviendo en los supuestos, en las excusas de un pasado que hoy no es más que un gesto adusto de reconciliación.



sábado, 25 de junio de 2011

Tu tiempo !

Me reconocí de ti de inmediato después de que tus ojos ingenuamente se posaran en mi mirada desnuda, no tuve más remedio que refugiarme en tu pecho que clamaba en cada latido ni siquiera emitido mi presencia, estuvimos en el tiempo infinito de la inmadurez, creyendo sueños subjetivos y pensando en futuros sin pasados extraños pero tampoco conocidos.
Me reconoci y te desconoci por completo en mis brazos , te volviste una extension de mis pensamientos y de mis ideas, supiste crear minuto a minuto el mundo que poco a poco fui despedazando de tus sueños, de los mios, de los comunales, porque no de esos que nunca te dije, de los que nunca te conté pretendiendo guardarlos tan dentro de mi que solo la intempestad del tiempo pudiera moverlos.
Pero aquí estamos los dos, jugando a ser adultos responsables, juzgando acciones impensadas, tratando de reconocer nuestra propia vida, nuestra propia existencia en este mar de ideas confusas que se arremolinan a nuestro al rededor, donde están los sueños y el tiempo?, donde están los besos callados y las noches enteras? acaso eres tu quién se las ha llevado o las ha guardado en su presencia disimulada en recuerdos?
O quizá mi manía de pretenderte segura impuso las barreras que se volvieron infranqueables, esas que tu amor no supo burlar ni por intención ni por omisión, que el tiempo juntos se volvió un segundo sin instantes, prófugo de tu ironía y mi sarcasmo, embravecido por la idea ahora por cumplirse de perderte, pero quise detener el tiempo y retenerte sin siquiera tenerte por mía ni por suficiente, podría mentir acerca de tus falsos dejos de nostalgia pero que caso tendría? si estallaron frente a mi y mis décimas esencias creadas por ti, esas muecas disimuladas de tedio y enajenación las descifré sin problema e inmediatamente pero intenté mentirme y creí en mi mentira, te sentí amándome cuando en realidad empezabas si no a odiarme si a olvidarme en mi propia presencia.
Quiza fui yo quien no supo encontrarte, quien realmente te mantuvo encadenada para llegar hasta este punto en el que no te reconozco, ni en mis debilidades, ni en mis pocos pero eternos aciertos, quizá fui yo el que perdió tu amor en algún punto de la tarde, o de la mañana o de las eternas madrugadas en las que no supe ser de ti, como era de otras, que no supe pensar en ti, como pensaba aun en mi vida misma, que no supe llegar a ti y penetrar no solo la carne con esa bestialidad característica de mi, de ti, de nosotros, no supe llegar a ese punto en el que no hay retorno, porque te deje volver para destruir el mundo que nos quedaba.
Yo y mi estúpida costumbre de perder lo que amo, sin reproches que hacer ni que decir, sin falsas promesas incumplidas, de perder hasta tus manías esas que fueron tan mías que hasta las sentiste extrañas, de esos cuerpos insolutos y perennes, de perderlo todo sin disimularlo ni siquiera por vergüenza  o apatía, te perdí como pierde una brújula su propósito, cuando su norte se convierte en ti y el sur no tiene final, porque si las distancias hablaran en definitiva conocerían mucho de los dos, te perdí como aquel hombre que pierde un ideal y su mar se estrella gravemente contra él y sin poder de respuesta se deja caer y nuevamente todo vuelve empezar, las voces de tu eco sencillamente se dejaron escuchar como pequeños murmullos de tu boca nacidos, no era posible vivirte en los recuerdos, ya no era posible amarte demasiado, porque demasiado se volvió suficiente y lo suficiente nunca fue nuestra meta.

 (By @Jack_Lecter y @KissAngel_m)

jueves, 23 de junio de 2011

Vivir o morir en el intento!

Hoy me desperté con esa extraña sensación de no tenerte y es que no me acostumbro a tu ausencia aun cuando nunca te he tenido, hoy pretendo para mi una realidad palpable e inalterable, hoy me veo en el espejo y aunque no me reconozco sé que en alguna parte de esas facciones endurecidas y esa risa sarcástica existe la naturaleza de mi ser.
Hoy también recordé lo importante que has sido en mi vida aun y a pesar de que no me has sucedido, estoy completamente convencido de que una persona puede cambiar el mundo, al menos la forma particular de verlo, contigo aprendí a llorar pero a llorar en verdad no tras un escenario bien planeado o manipulado, a llorar como lo hacen los hombres, a llorar lágrimas eternas y pesadas, a hundirme en mi almohada esperando que mi respiración se detenga sin el resultado esperado y agradecido en lo profundo por ello, porqué finalmente he entendido que contigo he aprendido y a final de cuentas creo que de eso se trata la vida, de aprender, de caminar, de equivocarte una o mil veces, puedes estar sólo o con cien amigos extraños y absurdos, con reales o inventados, pero quién vive eso sólo eres tú, sin nada más por defensa que tus ideales, tus principios, tu moral o tu amoralidad.
Conocí lugares extraños y hermosos, sencillos y gloriosos, te hice el amor bajo mil lunas de colores y las estrellas no mentirán al decirte lo tanto que te amé Dios .... cuanto te amé, cuanto te amo aun, me enseñaste que los gatos son la mejor compañía pero que no puedes contar con ellos, son tan independientes e indiferentes, así como los amigos, aprendí por ejemplo que una mentira no puede ser seguida de una verdad, que una mentira se yergue tras otra y esta sobre otra más hasta formar una torre infinita de irrealidades que tarde o temprano caerán, me hiciste hombre pero no de la manera burda y sexual, me enseñaste a comprometerme con mis ideales y a dejar de soñar, me enseñaste a decir verdades e incluso cuando decir mentiras, me enseñaste tanto de la vida, por ejemplo que el hombre está para proteger a la mujer, que no debe hacerla sufrir así tenga que tragarse un poco su orgullo y hasta su vanidad porqué vale mas una sonrisa tuya que mil vidas sin ella.
Y que hablar de mi paladar que fuiste refinando muy a mi pesar, ese paladar que sólo conocía lo que le dieron a probar de niño que a decir verdad no fue ni una mínima prueba del mundo, comimos todo y de todo y en todos lugares, bebimos, no tanto como hubiésemos deseado pero lo suficiente para disfrutarlo y recordarlo.
Para resumir quiero decir que me enseñaste a vivir, y ahora quien me detendrá? quiero comerme el mundo literalmente, tuve la oportunidad de conocer otros países, pero aún hay mil maravillas por descubrir, mi paladar no es tan perfecto y tengo muchos vinos por beber, muchas montañas por conocer, muchos mares por admirar y muchas lágrimas por derramar ... asi es ... esto es la vida, ya comenzó y yo apenas dándome cuenta .... y lo que me falta ..............

sábado, 28 de mayo de 2011

No !

Cuando te conocí pensé que simplemente serías una de tantas noches solo, un pensamiento al aire, un sinsentido total, quién diría que hoy terminaría escribiéndote y llorándote.

Ibas de su brazo, supe que me viste cuando mi cama te envolvió en caricias resumidas y tu cuerpo abrazado a mis labios se conoció deseado y amado como hacía tiempo no sentía, no nos preocupo la condición ilógica ni la relación que tu vida guardaba, nunca preguntamos nada, nunca quisimos saber nada de todo, simplemente fuimos dos seres viscerales, brutales, bestiales, salvajes, respetando la naturaleza implícita, saciando nuestro sexo hambriento, sediento de ti y de mi.

No desconocía esa relación que nos brindó estabilidad o quizá fui yo quién la equilibró, eso no lo sabré ni me atreveré a preguntar por temor a tener una respuesta anhelada pero imposible, no reparé en que los instantes se hicieron momentos y los momentos historia, ni siquiera me percaté de que te pensaba más de lo debido o de lo prudente o de lo deseado, y poco a poco, silenciosamente mi piel fue tuya y así quedó para siempre, perteneciéndote y a un tiempo sin saber de ti y no por falta de tiempo ni de ganas, tampoco por falta de fuerza o valor porqué nunca nos faltó el valor, al contrario creo que lo tuvimos y en exceso tal es así que nos reclamó la prudencia perdida 2 años atrás.

Nunca te pedí, nunca te pensé, no figurabas en mi plan de vida presente y ahora no figuras ni en mi presente mucho menos en un futuro incierto, desconocido y atemorizante porqué no te tengo, nunca te tuve, sólo fueron parpadeos simultáneos y sutiles pero nunca nos pertenecimos.


sábado, 21 de mayo de 2011

Nota suicida !

Que me voy del mundo sin ti es verdad ! que me cansé de seguirte los pasos y ahora decido terminar los míos es verdad, que nunca he estado más muerto que ahora, es verdad !

Pero también es verdad que tus besos prudentes me arrancaron mil palabras llenas de eternidades imposibles, de realidades soñadas y casi anheladas, de pretensiones maliciosas llenas de pasión, de caricias que se quedaron esperando ser entregadas a tu cuerpo sin pudor, ese que jamás conocimos en mi habitación o en la tuya o en ninguna.

Es verdad que te amé sin un tono melancólico de ese que acompaña mis tardes sin ti, te amé con cada una de las lágrimas que descendían hasta mojarme los pies, con cada pensamiento y con  el sufrimiento del suspiro sin grito de comparsa, te amé hasta donde mi silencio fue escuchado y aun más allá, te ame con simpleza y un dejo de tristeza por saberte completa aun sin mi.

Más ahora que tus manos se adueñan de otra piel y sus sueños, de otros suspiros interrumpidos sólo por tu aliento que atemoriza, hiere y encanta a un mismo tiempo, ahora que tu espejo no me reconoce ni de casualidad, menos tus ojos y que hablar de tus senos tan conocidos y recorridos pero ahora tan ajenos y extraños, ahora sólo pido un minuto de paz de una eternidad avasallante y brutal.

Esta nota te la he escrito pero sin enviarla para que te tomes el tiempo de buscarla y encontrarla dentro de tus risas exageradas y tus miradas equivocadas, para que cuando la encuentres te encuentres gastada, maltratada, lenta y así con la experiencia te des cuenta que yo en verdad te amé sin pretensiones y ese, quizá fue mi único error: No pretenderte para siempre.






miércoles, 18 de mayo de 2011

Un recuerdo y un suspiro contenido ....

Tu recuerdo eterno permanece en mi indeleble memoria que grata se busca soslayar sin lograrlo porque esos recuerdos rozan y tocan, hieren, matan pero más que nada me permiten vivir.

Que si fui feliz? sin pensar lo afirmaría, tu recuerdo quieto bajo esa lluvia que te bañaba con cinismo y que me invitó a cubrirte ese primer día que me atreví a acercarme a ti, porqué mi manía por tus manías nació desde mucho antes, pero sólo aquella tarde que pintaba de gris los edificios e inundaba las calles con reflejos ajenos logré un regalo maravilloso: tu mirada de la cual he hecho mil ensayos y nunca logro precisarla.

Cientos de tardes que se convirtieron en noches enteras y luego días que fueron semanas, envueltos con nuestros cuerpos indiferentes al movimiento rotatorio de la tierra, no vimos amaneceres de esos que suceden en la sierra lluviosa y árida también, tampoco puestas de sol encaradas y agresivamente melancólicas, pero pregúntame de tu cuerpo y puedo escribir un libro entero tan solo de tu espalda y sus movimientos reptantes y sus pensamientos independientes de los tuyos, de su accionar salvaje y también de su calma profunda y bella.

Despertares contigo se volvieron causales y casuales, pero existentes e imperecederos, dos cuerpos sucios de amor entregándose al deseo se descubrieron muchas veces atrapados por las madrugadas que murieron solo para dar paso al día siguiente, conscientes y vagos, difusos, apenas perceptibles de seres humanos, nos tuvimos y detuvimos el tiempo, más ahora debo seguir caminando e intentando permanecer en un recuerdo que se reclama absurdo e ilógico pero bastante entendido de su naturaleza lúdica.

lunes, 16 de mayo de 2011

De finales felices !!!

Si tendría que escribir una historia sería acerca de nosotros o de otros extraños, pensando en sus variadas posibilidades de trascendencia, pensando en insubstancialidades infinitas y vastas.

Si tendría que escribir una historia sería con finales felices y lágrimas disimuladas tras cínicas sonrisas estéticamente ensayadas, ojos abiertos y sin brillo, ese que se robaron los amantes casuales.

Si tendría que escribir una historia inevitablemente tendría que ser de ti, de tus manías, de tus virtudes y pasiones que fueron pasiones mías, de un sueño irreal de una tormenta visceral sentida en carne propia y extraña, de tus actitudes sinceras y lesivas.

En definitiva si tendría que escribir una  historia la haría con finales felices y amores eternos, promesas cumplidas siempre y sin replica, de esas historias que a cada rato ocurren en el inconsciente colectivo, de día o de noche, algunos les llaman sueños y otras se quedan sin nombre.

jueves, 12 de mayo de 2011

Isol !

Tú, mujer eterna, permanente, imperfecta y sublime, creación y creadora, paz y guerra, bella y bestialmente agresiva, tú a quién yo amo de la forma menos perfecta existente, sin rodeos ni puntos paralelos, sin coincidencias ni accidentes, te amo sin el clamor de lo eterno, sin la preocupación del pasado pero tampoco del futuro, no he aprendido a amarte de otra manera, así lo aprendí de ti y así lo haré hasta que mis manos cansadas de tanto reconocerte se detengan en el punto medio de tu cuerpo y me alcance el sueño profundo de tu olvido, o bien cuando en tus ojos grandes y expresivos me encuentre vacío y sin luz que reflejar porqué te has quedado con toda la que tenía.

Con sinceridad no sé que pueda pasar, más he dejado de preocuparme para dedicarme a quererte como tengo entendido y como he ido aprendiendo, porqué sinceramente tú me has enseñado mucho de la vida aún siendo más joven que yo, cosas que no termino de aprender pero que no me canso de reconocer en ti y es que crecimos en entornos totalmente diferentes, tu tan objetiva, pensante y pragmática y yo tan estúpidamente soñador inconsciente, pero la vida, el destino, la causalidad pretendió este absurdo que se vuelve lógico con cada día que paso contigo, algo correcto debemos estar haciendo porqué a pesar de nuestras vastas diferencias, creencias, gustos y carencias, a pesar de nuestros universos distintos, de nuestras infancias diametralmente distantes, de nuestras historias previas tan breves, aquí seguimos, juntos, andando un camino siempre nuevo e interesante, no quiero pensar en el momento que tus pies decidan caminar en otra dirección o lo que es más probable dentro de lo indeseado, que decidas caminar sola, porque así eres tú, tan independiente, tan completa, tan real que pretendo pensar que eres irreal para no sentirme agobiado, pero si eso sucediera aún así sería un hombre afortunado, muy afortunado de haber conocido a una maravillosa mujer de posibilidades infinitas a quién yo he tenido la suerte de amar un instante o una eternidad, con puntos suspensivos o con un punto final.

miércoles, 11 de mayo de 2011

La duda !

Ayer te vi entraste como siempre a la casa con ese aire de soberbia que siempre te ha caracterizado, intercambiamos cortesías, cenamos juntos y nos fuimos a la cama, recuerdo muy bien el deseo que siempre me invade y envuelve cuando veo tu espalda desnuda, el preludio fue breve acusando cansancio los dos, pero yo sé que a pesar del cansancio el preludio siempre ha sido lo que más disfrutamos, hicimos el amor un par de veces, tal vez tres, he perdido la vanidosa costumbre de contar las veces que lo hacemos en una noche, en una semana o en un mes; Como siempre, disfruté, disfrutamos del placer carnal de poseernos, nuestros cuerpos a veces torpes en sus movimientos, encontrándose como ya desde hace algunos años, como una rutina no identificada tal cual, pero ayer fue diferente, te sentí distante por un momento, no puedo definirlo con precisión, como si en escasos segundos tu mente volara a otras latitudes opuestas entre sí, he aprendido a conocerte yo diría que con algo cercano a lo que pudieran llamar como precisión, es por eso que noté tu distancia momentánea y efímera.

No tuve consciencia de ello hasta hoy que me desperté y no te vi a mi lado, el ruido del baño me anuncio tu presencia, y sentí ese frío en la espalda que dicen sentir los que tienen el don del presentimiento, todo el día estuve pensando en ello, las horas lentas y vacías, esas caricias negadas y no reclamadas, esos besos que faltaron, porqué faltaron? que había pasado en nuestra historia? la mente es en verdad un arma mortal, medio comí, el sudor en las manos denunciaban mi ansiedad, boca seca, saliva amarga, un cosquilleo incómodo en la garganta, sofocación, me falta el aire, no puedo respirar, que sucede? cientos de campanas resonando al unísono en mi cabeza, mil agujas taladrándome las sienes, mi cuerpo es tan frágil y débil, pero ni siquiera puedo pensar en nada, volvería a casa y te observaría tratando de encontrar respuestas a mis preguntas e incluso a las no realizadas deseando no obtener respuestas, no quiero escuchar nada de esos labios tuyos que puedan profanar lo que siento por ti, no quiero hacerlo, me lo prohíbo tajántemente.

Salgo del trabajo, no deseo llegar a casa, no deseo verte tan sólo para no encontrar más material para mi sádica imaginación, pero tengo que hacerlo, debo regresar, es tarde y pronto te preocuparás, llego antes que tu como todos los días y una espera imposible inicia, impaciencia, nuevamente ansiedad, escucho el ruido de tus llaves saliendo de tu bolso, mi corazón late cada vez más fuerte deseando salir huyendo para no presenciar una escena que lo pueda lastimar, abres la puerta y entras con ese aire soberbio que tanto me gusta, me regalas un beso tan poderoso como para disipar toda mi ansiedad, no busco más, no pienso más, al menos por hoy he decidido dejar el asunto atrás, pero llega la noche y al hacernos el amor me doy cuenta, que tonto he sido, que estaba pensando? te siento ahí, sin distracciones ni farsas, que fue? ya no me hago ese tipo de preguntas, sólo sé que estas aquí y te siento.


Escritura diurna !

Que no regresarías, lo supe desde el primer segundo que mi mirada chocó accidentalmente con la tuya, bastaron un par de besos largos y noches que nos parecieron tan cortas con la ropa tan incómoda que decidimos dejarla en el piso justo al lado de nuestra conciencia, mi piel nunca fue tan mía como aquellas veces que la recorriste con tus manos tanto como tus ojos desnudos de verdad, desde entonces sabía que si te perdía no regresarías y rara vez el sentido común me traiciona.

La sinceridad fue tu arma más letal y la usabas toda vez que percibías un dejo de ensoñación, nunca nos permitiste eternas promesas por la obviedad de no cumplirlas, de descubrirnos viejos y solos, deseando amar el presente que se volvió nuestro pasado común, esa lengua voluble que bien podía recorrer mis labios en tardes infinitas y grises, decir las más dulces palabras contenidas, pero también esa lengua punzante, hiriente, real, áspera que tantas veces cuidó de nosotros, de mi, no permitiendo ir más allá de donde pudiéramos perdernos en el absurdo de lo atemporal.

Y fui feliz con tu mano sujeta de la mía recorriendo el mundo, incluso en ocasiones volando, porqué tuviste el acierto de dejarte amar y ponerte mis alas por breves pero no efímeros momentos de mi memoria, nos conocimos tanto que sabías mis errores y defectos por mas disimulados que estos fueran; Hubo días en que el silencio fue nuestro lenguaje más extenso convirtiéndose en nuestro lenguaje más común, interrumpido sólo por las noches ruidosas de amor y sexo cuando esos diálogos mudos se esfumaban.

Decidiste que no eras lo suficientemente buena para quedarte toda la vida, te subestimaste lo creo aún, sin un adiós real, ni despedidas dramáticas, simplemente te fuiste con la cortesía de avisarme lo que ya no sentías, no intenté detenerte por el miedo a que te quedaras, te dejé ir con mi vida que deseaba seguirte para siempre, no hubo lágrimas ni rencor, solamente tu ausencia que permanece y duele, aún cuando ya no te siento ni te pienso tanto.

Esta mañana he decidido olvidarte, esta mañana como cada mañana desde que te fuiste; Despierto siempre con ese extraño deseo de que mi almohada deje de tomar tu papel, siempre trata de imitarte y a media noche se revuelve entre mis brazos y me dejo engañar, pero hoy es diferente, hoy voy a olvidarte olvidando así que debo olvidarte, pero quizá sólo por hoy me permitiré recordarte un poco por la tarde y probablemente ese recuerdo se prolongue hasta la noche encontrándote en mis sueños donde serás eterna.


De esas veces !!

De esas veces que me sucedes en el día, desde la mañana en la cama haciendo el amor, más tarde en la ducha hasta el desayuno coincidente de rapidez, al medio día tu llamada al trabajo, en la tarde salgo apurado para volver a verte.

De esas veces que me sucedes en el día que cuando llega la noche ya es demasiado tarde y nos descubre adelantados de amor, cansados y desnudos, sin las sombras ni las muecas, sin dolor ni rencor, muertos los dos, pero muertos de amor.

De esas veces que me sucedes en el día y en la noche cuando duermo pensando en ti sólo para soñar contigo descubro que muchas veces me sucedes en el día en el interior de un sueño infinito que se simula y se repite sin tener conciencia de su propia inexistencia.

Monólogo de la cama hiriente!

Que hago aquí sin ti? pretendo funcionar? caminar? aún mi cuerpo por la noche reclama tu calidez, tu sexo, que pasó? de repente se acabó el amor? o fue que no fuimos lo suficientemente buenos para permanecer de pie ante esos pequeños rompecabezas que la vida se encargo de presentarnos? Las respuestas las busco bajo las sábanas las propias y las extrañas, porqué yo odio la soledad, yo .... odio la soledad, sin ti podré hacer muchas cosas, podré encontrarle otro sentido a la vida, podré amar de diferente manera de como lo hize contigo, seré capaz de aceptar errores ajenos y conocidos incluso funcionaré, viviré, seré feliz pero sin embargo aún con todo eso hoy me pregunto: valdrá la pena vivir aquello sin ti?