Los ojos no ven lo que el cerebro desconoce

No descuides lo que te ha costado trabajo !

Datos personales

sábado, 28 de mayo de 2011

No !

Cuando te conocí pensé que simplemente serías una de tantas noches solo, un pensamiento al aire, un sinsentido total, quién diría que hoy terminaría escribiéndote y llorándote.

Ibas de su brazo, supe que me viste cuando mi cama te envolvió en caricias resumidas y tu cuerpo abrazado a mis labios se conoció deseado y amado como hacía tiempo no sentía, no nos preocupo la condición ilógica ni la relación que tu vida guardaba, nunca preguntamos nada, nunca quisimos saber nada de todo, simplemente fuimos dos seres viscerales, brutales, bestiales, salvajes, respetando la naturaleza implícita, saciando nuestro sexo hambriento, sediento de ti y de mi.

No desconocía esa relación que nos brindó estabilidad o quizá fui yo quién la equilibró, eso no lo sabré ni me atreveré a preguntar por temor a tener una respuesta anhelada pero imposible, no reparé en que los instantes se hicieron momentos y los momentos historia, ni siquiera me percaté de que te pensaba más de lo debido o de lo prudente o de lo deseado, y poco a poco, silenciosamente mi piel fue tuya y así quedó para siempre, perteneciéndote y a un tiempo sin saber de ti y no por falta de tiempo ni de ganas, tampoco por falta de fuerza o valor porqué nunca nos faltó el valor, al contrario creo que lo tuvimos y en exceso tal es así que nos reclamó la prudencia perdida 2 años atrás.

Nunca te pedí, nunca te pensé, no figurabas en mi plan de vida presente y ahora no figuras ni en mi presente mucho menos en un futuro incierto, desconocido y atemorizante porqué no te tengo, nunca te tuve, sólo fueron parpadeos simultáneos y sutiles pero nunca nos pertenecimos.


sábado, 21 de mayo de 2011

Nota suicida !

Que me voy del mundo sin ti es verdad ! que me cansé de seguirte los pasos y ahora decido terminar los míos es verdad, que nunca he estado más muerto que ahora, es verdad !

Pero también es verdad que tus besos prudentes me arrancaron mil palabras llenas de eternidades imposibles, de realidades soñadas y casi anheladas, de pretensiones maliciosas llenas de pasión, de caricias que se quedaron esperando ser entregadas a tu cuerpo sin pudor, ese que jamás conocimos en mi habitación o en la tuya o en ninguna.

Es verdad que te amé sin un tono melancólico de ese que acompaña mis tardes sin ti, te amé con cada una de las lágrimas que descendían hasta mojarme los pies, con cada pensamiento y con  el sufrimiento del suspiro sin grito de comparsa, te amé hasta donde mi silencio fue escuchado y aun más allá, te ame con simpleza y un dejo de tristeza por saberte completa aun sin mi.

Más ahora que tus manos se adueñan de otra piel y sus sueños, de otros suspiros interrumpidos sólo por tu aliento que atemoriza, hiere y encanta a un mismo tiempo, ahora que tu espejo no me reconoce ni de casualidad, menos tus ojos y que hablar de tus senos tan conocidos y recorridos pero ahora tan ajenos y extraños, ahora sólo pido un minuto de paz de una eternidad avasallante y brutal.

Esta nota te la he escrito pero sin enviarla para que te tomes el tiempo de buscarla y encontrarla dentro de tus risas exageradas y tus miradas equivocadas, para que cuando la encuentres te encuentres gastada, maltratada, lenta y así con la experiencia te des cuenta que yo en verdad te amé sin pretensiones y ese, quizá fue mi único error: No pretenderte para siempre.






miércoles, 18 de mayo de 2011

Un recuerdo y un suspiro contenido ....

Tu recuerdo eterno permanece en mi indeleble memoria que grata se busca soslayar sin lograrlo porque esos recuerdos rozan y tocan, hieren, matan pero más que nada me permiten vivir.

Que si fui feliz? sin pensar lo afirmaría, tu recuerdo quieto bajo esa lluvia que te bañaba con cinismo y que me invitó a cubrirte ese primer día que me atreví a acercarme a ti, porqué mi manía por tus manías nació desde mucho antes, pero sólo aquella tarde que pintaba de gris los edificios e inundaba las calles con reflejos ajenos logré un regalo maravilloso: tu mirada de la cual he hecho mil ensayos y nunca logro precisarla.

Cientos de tardes que se convirtieron en noches enteras y luego días que fueron semanas, envueltos con nuestros cuerpos indiferentes al movimiento rotatorio de la tierra, no vimos amaneceres de esos que suceden en la sierra lluviosa y árida también, tampoco puestas de sol encaradas y agresivamente melancólicas, pero pregúntame de tu cuerpo y puedo escribir un libro entero tan solo de tu espalda y sus movimientos reptantes y sus pensamientos independientes de los tuyos, de su accionar salvaje y también de su calma profunda y bella.

Despertares contigo se volvieron causales y casuales, pero existentes e imperecederos, dos cuerpos sucios de amor entregándose al deseo se descubrieron muchas veces atrapados por las madrugadas que murieron solo para dar paso al día siguiente, conscientes y vagos, difusos, apenas perceptibles de seres humanos, nos tuvimos y detuvimos el tiempo, más ahora debo seguir caminando e intentando permanecer en un recuerdo que se reclama absurdo e ilógico pero bastante entendido de su naturaleza lúdica.

lunes, 16 de mayo de 2011

De finales felices !!!

Si tendría que escribir una historia sería acerca de nosotros o de otros extraños, pensando en sus variadas posibilidades de trascendencia, pensando en insubstancialidades infinitas y vastas.

Si tendría que escribir una historia sería con finales felices y lágrimas disimuladas tras cínicas sonrisas estéticamente ensayadas, ojos abiertos y sin brillo, ese que se robaron los amantes casuales.

Si tendría que escribir una historia inevitablemente tendría que ser de ti, de tus manías, de tus virtudes y pasiones que fueron pasiones mías, de un sueño irreal de una tormenta visceral sentida en carne propia y extraña, de tus actitudes sinceras y lesivas.

En definitiva si tendría que escribir una  historia la haría con finales felices y amores eternos, promesas cumplidas siempre y sin replica, de esas historias que a cada rato ocurren en el inconsciente colectivo, de día o de noche, algunos les llaman sueños y otras se quedan sin nombre.

jueves, 12 de mayo de 2011

Isol !

Tú, mujer eterna, permanente, imperfecta y sublime, creación y creadora, paz y guerra, bella y bestialmente agresiva, tú a quién yo amo de la forma menos perfecta existente, sin rodeos ni puntos paralelos, sin coincidencias ni accidentes, te amo sin el clamor de lo eterno, sin la preocupación del pasado pero tampoco del futuro, no he aprendido a amarte de otra manera, así lo aprendí de ti y así lo haré hasta que mis manos cansadas de tanto reconocerte se detengan en el punto medio de tu cuerpo y me alcance el sueño profundo de tu olvido, o bien cuando en tus ojos grandes y expresivos me encuentre vacío y sin luz que reflejar porqué te has quedado con toda la que tenía.

Con sinceridad no sé que pueda pasar, más he dejado de preocuparme para dedicarme a quererte como tengo entendido y como he ido aprendiendo, porqué sinceramente tú me has enseñado mucho de la vida aún siendo más joven que yo, cosas que no termino de aprender pero que no me canso de reconocer en ti y es que crecimos en entornos totalmente diferentes, tu tan objetiva, pensante y pragmática y yo tan estúpidamente soñador inconsciente, pero la vida, el destino, la causalidad pretendió este absurdo que se vuelve lógico con cada día que paso contigo, algo correcto debemos estar haciendo porqué a pesar de nuestras vastas diferencias, creencias, gustos y carencias, a pesar de nuestros universos distintos, de nuestras infancias diametralmente distantes, de nuestras historias previas tan breves, aquí seguimos, juntos, andando un camino siempre nuevo e interesante, no quiero pensar en el momento que tus pies decidan caminar en otra dirección o lo que es más probable dentro de lo indeseado, que decidas caminar sola, porque así eres tú, tan independiente, tan completa, tan real que pretendo pensar que eres irreal para no sentirme agobiado, pero si eso sucediera aún así sería un hombre afortunado, muy afortunado de haber conocido a una maravillosa mujer de posibilidades infinitas a quién yo he tenido la suerte de amar un instante o una eternidad, con puntos suspensivos o con un punto final.

miércoles, 11 de mayo de 2011

La duda !

Ayer te vi entraste como siempre a la casa con ese aire de soberbia que siempre te ha caracterizado, intercambiamos cortesías, cenamos juntos y nos fuimos a la cama, recuerdo muy bien el deseo que siempre me invade y envuelve cuando veo tu espalda desnuda, el preludio fue breve acusando cansancio los dos, pero yo sé que a pesar del cansancio el preludio siempre ha sido lo que más disfrutamos, hicimos el amor un par de veces, tal vez tres, he perdido la vanidosa costumbre de contar las veces que lo hacemos en una noche, en una semana o en un mes; Como siempre, disfruté, disfrutamos del placer carnal de poseernos, nuestros cuerpos a veces torpes en sus movimientos, encontrándose como ya desde hace algunos años, como una rutina no identificada tal cual, pero ayer fue diferente, te sentí distante por un momento, no puedo definirlo con precisión, como si en escasos segundos tu mente volara a otras latitudes opuestas entre sí, he aprendido a conocerte yo diría que con algo cercano a lo que pudieran llamar como precisión, es por eso que noté tu distancia momentánea y efímera.

No tuve consciencia de ello hasta hoy que me desperté y no te vi a mi lado, el ruido del baño me anuncio tu presencia, y sentí ese frío en la espalda que dicen sentir los que tienen el don del presentimiento, todo el día estuve pensando en ello, las horas lentas y vacías, esas caricias negadas y no reclamadas, esos besos que faltaron, porqué faltaron? que había pasado en nuestra historia? la mente es en verdad un arma mortal, medio comí, el sudor en las manos denunciaban mi ansiedad, boca seca, saliva amarga, un cosquilleo incómodo en la garganta, sofocación, me falta el aire, no puedo respirar, que sucede? cientos de campanas resonando al unísono en mi cabeza, mil agujas taladrándome las sienes, mi cuerpo es tan frágil y débil, pero ni siquiera puedo pensar en nada, volvería a casa y te observaría tratando de encontrar respuestas a mis preguntas e incluso a las no realizadas deseando no obtener respuestas, no quiero escuchar nada de esos labios tuyos que puedan profanar lo que siento por ti, no quiero hacerlo, me lo prohíbo tajántemente.

Salgo del trabajo, no deseo llegar a casa, no deseo verte tan sólo para no encontrar más material para mi sádica imaginación, pero tengo que hacerlo, debo regresar, es tarde y pronto te preocuparás, llego antes que tu como todos los días y una espera imposible inicia, impaciencia, nuevamente ansiedad, escucho el ruido de tus llaves saliendo de tu bolso, mi corazón late cada vez más fuerte deseando salir huyendo para no presenciar una escena que lo pueda lastimar, abres la puerta y entras con ese aire soberbio que tanto me gusta, me regalas un beso tan poderoso como para disipar toda mi ansiedad, no busco más, no pienso más, al menos por hoy he decidido dejar el asunto atrás, pero llega la noche y al hacernos el amor me doy cuenta, que tonto he sido, que estaba pensando? te siento ahí, sin distracciones ni farsas, que fue? ya no me hago ese tipo de preguntas, sólo sé que estas aquí y te siento.


Escritura diurna !

Que no regresarías, lo supe desde el primer segundo que mi mirada chocó accidentalmente con la tuya, bastaron un par de besos largos y noches que nos parecieron tan cortas con la ropa tan incómoda que decidimos dejarla en el piso justo al lado de nuestra conciencia, mi piel nunca fue tan mía como aquellas veces que la recorriste con tus manos tanto como tus ojos desnudos de verdad, desde entonces sabía que si te perdía no regresarías y rara vez el sentido común me traiciona.

La sinceridad fue tu arma más letal y la usabas toda vez que percibías un dejo de ensoñación, nunca nos permitiste eternas promesas por la obviedad de no cumplirlas, de descubrirnos viejos y solos, deseando amar el presente que se volvió nuestro pasado común, esa lengua voluble que bien podía recorrer mis labios en tardes infinitas y grises, decir las más dulces palabras contenidas, pero también esa lengua punzante, hiriente, real, áspera que tantas veces cuidó de nosotros, de mi, no permitiendo ir más allá de donde pudiéramos perdernos en el absurdo de lo atemporal.

Y fui feliz con tu mano sujeta de la mía recorriendo el mundo, incluso en ocasiones volando, porqué tuviste el acierto de dejarte amar y ponerte mis alas por breves pero no efímeros momentos de mi memoria, nos conocimos tanto que sabías mis errores y defectos por mas disimulados que estos fueran; Hubo días en que el silencio fue nuestro lenguaje más extenso convirtiéndose en nuestro lenguaje más común, interrumpido sólo por las noches ruidosas de amor y sexo cuando esos diálogos mudos se esfumaban.

Decidiste que no eras lo suficientemente buena para quedarte toda la vida, te subestimaste lo creo aún, sin un adiós real, ni despedidas dramáticas, simplemente te fuiste con la cortesía de avisarme lo que ya no sentías, no intenté detenerte por el miedo a que te quedaras, te dejé ir con mi vida que deseaba seguirte para siempre, no hubo lágrimas ni rencor, solamente tu ausencia que permanece y duele, aún cuando ya no te siento ni te pienso tanto.

Esta mañana he decidido olvidarte, esta mañana como cada mañana desde que te fuiste; Despierto siempre con ese extraño deseo de que mi almohada deje de tomar tu papel, siempre trata de imitarte y a media noche se revuelve entre mis brazos y me dejo engañar, pero hoy es diferente, hoy voy a olvidarte olvidando así que debo olvidarte, pero quizá sólo por hoy me permitiré recordarte un poco por la tarde y probablemente ese recuerdo se prolongue hasta la noche encontrándote en mis sueños donde serás eterna.


De esas veces !!

De esas veces que me sucedes en el día, desde la mañana en la cama haciendo el amor, más tarde en la ducha hasta el desayuno coincidente de rapidez, al medio día tu llamada al trabajo, en la tarde salgo apurado para volver a verte.

De esas veces que me sucedes en el día que cuando llega la noche ya es demasiado tarde y nos descubre adelantados de amor, cansados y desnudos, sin las sombras ni las muecas, sin dolor ni rencor, muertos los dos, pero muertos de amor.

De esas veces que me sucedes en el día y en la noche cuando duermo pensando en ti sólo para soñar contigo descubro que muchas veces me sucedes en el día en el interior de un sueño infinito que se simula y se repite sin tener conciencia de su propia inexistencia.

Monólogo de la cama hiriente!

Que hago aquí sin ti? pretendo funcionar? caminar? aún mi cuerpo por la noche reclama tu calidez, tu sexo, que pasó? de repente se acabó el amor? o fue que no fuimos lo suficientemente buenos para permanecer de pie ante esos pequeños rompecabezas que la vida se encargo de presentarnos? Las respuestas las busco bajo las sábanas las propias y las extrañas, porqué yo odio la soledad, yo .... odio la soledad, sin ti podré hacer muchas cosas, podré encontrarle otro sentido a la vida, podré amar de diferente manera de como lo hize contigo, seré capaz de aceptar errores ajenos y conocidos incluso funcionaré, viviré, seré feliz pero sin embargo aún con todo eso hoy me pregunto: valdrá la pena vivir aquello sin ti?